El polen, los ácaros, No se ven, pero en muchos niños causan alergias
El polen, los ácaros, No se ven, pero en muchos niños causan alergias. El polen, los ácaros, los hongos... No se ven, pero en muchos niños causan alergias respiratorias y llegan incluso a provocar asma.
La alergia, que significa "respuesta diferente", no es una enfermedad en sí, sino una característica de algunas personas de producir en exceso un anticuerpo llamado Inmunoglobulina E (IgE) capaz de reaccionar con sustancias del medio ambiente como pólenes, polvos, ácaros, hongos y algunos alimentos o medicamentos, denominados alergenos, ocasionando una reacción alérgica. Cuando la respuesta alérgica tiene lugar a nivel de la mucosa de la nariz se produce una rinitis alérgica, en los ojos ocasiona una conjuntivitis, en los bronquios origina el asma, en la piel eccema o urticaria y en el aparato digestivo gastroenteritis alérgica.
Las alergias respiratorias pueden presentarse a cualquier edad y luego desaparecer sin que haya explicación. Sin embargo, ciertas reacciones de hipersensibilidad se manifiestan a edades determinadas por ejemplo el asma bronquial en la infancia. Aunque algunas reacciones pueden durar mucho tiempo, tienden a desaparecer en la edad adulta. Una de las razones de que las alergias respiratorias desaparezcan, es que con la edad, el sistema inmunológico se vuelve más tolerante y el nivel de anticuerpos baja, lo que contribuye a la disminución de los síntomas.
El factor genético ejerce una influencia importante a la hora de prevenir las alergias, herencia familiar que se conoce como atopia. Está comprobado que los hijos de una familia atópica tienen 50% más de probabilidades de estar sensibilizados contra sustancias del entorno que otros niños sin antecedentes familiares, de ahí que resulte común encontrar manifestaciones de asma alérgica, eccemas o de rinitis alérgica en el transcurso de varias generaciones.
Consulte con nuestros especialistas y si su niño realiza más de cuatro estornudos seguidos, tiene mocos acuosos y transparentes y le pican y lloran los ojos (pero no tiene fiebre ni malestar general), puede presentar una alergia respiratoria.
Causas más frecuentes de las alergias respiratorias
Las causas más frecuentes de las alergias respiratorias son:
- Los ácaros del polvo doméstico.
- Los epitelios de animales.
En los casos graves, estas alergias también pueden provocar asma, aunque en menores de 4 años esta afección suele deberse a hiper reactividad bronquial. Los niños con hiperreactividad bronquial suelen tener obstrucciones de las vías aéreas (pitos en el pecho) que se agudizan con las infecciones respiratorias. Si las infecciones respiratorias no se agudizan, la causa puede ser alergia, También pueden tener crisis de asma al oler una sustancia irritante (amoniaco, pintura, lejía, perfumes, insecticidas).
El asma y los estornudos no ocurre por mecanismo alérgico, sino porque determinadas sustancias irritantes pueden originar una estimulación en los bronquios o en la mucosa de la vías altas y desencadenar asma y estornudos.
A partir de los 4 años la causa de los síntomas respiratorios sí suele ser la alergia a inhalantes. Aunque cada vez vemos a niños más pequeños sensibilizados a inhalantes y muchos debutan con una sensibilización a los epitelios de animales.
En un informe del estudio Alergológica, realizado en centros de toda España, los datos referentes a niños menores de 14 años con asma y rinitis revelan que en el 42% de los casos los causantes son los ácaros; en el 34%, los pólenes; en el 15%, los hongos, y en el 14%, los epitelios de animales.
Los niños son más propensos a las alergias respiratorias
No se nace con la alergia respiratoria, sino con la predisposición genética a desarrollarla. Para que los niños se hagan alérgicos deben entrar en contacto con el alérgeno (lo que produce la alergia).
Los más propensos alergias respiratorias son los que tienen antecedentes (padres o hermanos con alergia o asma) y también los bebés con alergia a la leche o al huevo, o con dermatitis atópica. Si su hijo es alérgico a algún alimento (frutos secos, frutas, legumbres, etc.), tiene muchas probabilidades de desarrollar también una alergia respiratoria.
En los casos de que el niño sea propenso alergias respiratorias, y evitar nuevas sensibilizaciones, conviene que no tenga contacto con gatos, perros, conejos o hámsters. Los niños con predisposición alérgica que se exponen constantemente a un animal aumentan las probabilidades de desarrollar una alergia a ese animal".
Existe una relación entre determinados alimentos y las alergias respiratorias, es lo que se conoce como reactividad cruzada. Los niños que empiezan pronto con polinosis (alergia al polen), con el tiempo pueden hacerse también alérgicos a algunas frutas.
Hiperreactividad Broquial
La reactividad bronquial puede definirse como la respuesta obstructiva de las vías aéreas ante estímulos, que causan contracción del músculo liso de las vías aéreas. La hiperreactividad bronquial se genera cuando el músculo liso del árbol traqueobronquial se contrae más intensamente como respuesta a un estímulo dado.
La condición de hiperreactividad bronquial está presente virtualmente en todos los pacientes con síntomas de asma. La manifestación más prominente de esta contracción del músculo liso es una disminución en el calibre de las vías aéreas.
* Es alérgico al polen, los ácaros, los hongos, no espere más... Las alergias llegan incluso a provocar asma. Separe su cita con los especialistas en alergias e inmunología, sistema inmunitario afiliados a la red profesional para evaluar su caso y recomendarle el mejor tratamiento.
Fuente: wikipedia.org, nlm.nih.gov